Fasciaterapia

Bernard Tisné es Osteópata desde hace 34 años, nació en 1957, y es profesor y creador del Método Kyma que combina la Liberación Emocional y las Terapias Manual y Respiratoria.

Es especialista en Manipulaciones Vertebrales o Estructurales y técnicas de los curanderos de articulaciones occidentales, así como en Terapias Manuales Asiáticas (Tuina, Chi Nei Tsang, Shiatsu, Yumeiho etc…) adquiridas durante numerosos viajes en Europa, Asia y en todo el mundo.

(Bernard Tisné ejerce la profesión desde hace 34 años)

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Un nuevo enfoque de tejidos

El cuerpo es un instrumento musical

Fascias

No conozco ninguna parte del cuerpo que iguale a la fascia como coto de caza. Cuando los fluidos del cuerpo se detienen en la fascia, los órganos y otras partes del sistema, se produce estancamiento, fermentación, calor y confusión general.» – Andrew Taylor Still, fundador de la osteopatía.

La liberación miofascial «myo», que significa músculo, y «fascia», que significa tejido conectivo, es el término utilizado para describir la forma asociativa creada por el músculo y el tejido conectivo.

El tejido fascial es una cubierta en forma de red que sostiene y protege los músculos y órganos del cuerpo. Tiene entre seis y diez veces más nervios sensoriales que los músculos.

Investigaciones recientes han revelado que es un área repleta de neurotransmisores, además de albergar muchos nervios y vasos sanguíneos que abastecen a los músculos, ligamentos y tendones.

También se entreteje en las estructuras de los ligamentos y las cápsulas articulares que ayudan a sostener nuestras articulaciones y huesos.

En su estado saludable, es flexible y resistente y se mueve fácilmente deslizándose sobre nuestros músculos. Sin embargo, la fascia puede volverse tensa e inflexible con el tiempo debido a una mala postura, una lesión o el estrés emocional.

La fascia cubre todas las zonas del cuerpo y está interconectada. Cuando se cura y endurece en una zona (después de una lesión, una inflamación, una enfermedad, una intervención quirúrgica o incluso una mala postura a largo plazo), también puede poner en tensión las estructuras adyacentes.

Tensión física y Tensegridad

La osteopatía se basa en la anatomía, la fisiología y la biomecánica.

La osteopatía utiliza un arsenal de técnicas para eliminar las tensiones físicas del cuerpo. Estas tensiones son sobre todo tensiones musculares o de sus tegumentos (fascias) o de los tendones y ligamentos que rodean las articulaciones.

El cuerpo eEl cuerpo es holístico. Hay que considerarlo como un todo. Es como una tela de araña: están los hilos principales que parten del centro de la tela y los hilos circulares que parten del centro hacia fuera.

La fascia es una especie de segunda piel que recubre el cuerpo y todos los órganos tanto en superficie como en profundidad.

Los músculos, los huesos, las vísceras y el sistema nervioso se ven afectados por la fascia, que tiene muchas propiedades, incluida la sensibilidad al estrés.

Por ejemplo, un esguince o una fractura se localizarán en la fascia de los músculos o los huesos, provocando dolor y molestias articulares a largo plazo, mucho después de que se haya curado.

El estrés y las tensiones psíquicas repetidas también producirán tensiones en las fascias de las vísceras y en el sistema nervioso, lo que provocará fatiga general, estados de ánimo inestables, dolores de estómago, trastornos digestivos…

Si no se libera, puede dar lugar a verdaderas patologías como ciática, úlceras, tendinitis… Se recomienda practicar cuidados regulares para prevenir problemas.

Al tirar de cualquier hilo, la tela de araña comunicará este cambio de tensión a todos los demás hilos. Esto se denomina «equilibrio de tensión compartido«. Nuestro cuerpo realiza su función en «equilibrio de tensión compartida». Esto es lo que los arquitectos llaman hoy en día Tensegridad.

La más mínima alteración (estrés, mala postura, accidente, enfermedad, etc.) que afecte al organismo en cualquiera de sus sistemas (musculoesquelético, digestivo, neurológico, vascular, hormonal, etc.) influirá en el equilibrio general de un individuo.

Por reacción, el cuerpo intentará adaptarse pero si no lo consigue, se producirá un desequilibrio con la consecuencia de una contracción muscular que puede, por ejemplo, dificultar el retorno circulatorio además de tener otras consecuencias como la aparición de una enfermedad.

Conclusión:

Cuando una tensión anormal se localiza en el cuerpo, no importa dónde, ya que debido a la continuidad de los tejidos y al equilibrio de las tensiones compartidas, esta tensión repercutirá y se transmitirá a todos los demás tejidos.